“Ecologistas Vs Ecólogos”

Ecologista: partidario del ecologismo o que lo pone en práctica.

Ecologismo: movimiento social que busca un modelo de sociedad donde las personas puedan vivir en plena comunicación con la naturaleza y los demás seres humanos.

Ecólogo: persona que se ocupa de la ecología, de definir y analizar las características de las distintas poblaciones, de sus individuos y de los factores que determinan la agrupación en comunidades.

Ecología:  especialidad CIENTÍFICA centrada en el estudio y análisis del vínculo que surge entre los seres vivos y el entorno que los rodea, entendido como la combinación de los factores abióticos (entre los cuales se puede mencionar al clima y a la geología) y los factores bióticos (organismos que comparten el hábitat). La ecología analiza también la distribución y la cantidad de organismos vivos como resultado de la citada relación.

Es decir, la ecología y el ecólogo son, respectivamente, la ciencia y el científico especialista de esta rama, mientras que el ecologismo y el ecologista son una ideología y un seguidor de un movimiento ideológico o social. Entonces, ¿por qué cada vez que en los medios de comunicación se debe tratar un tema relacionado con el medio ambiente es un ecologista el experto que nos expone el tema y no es nunca un ecólogo el que nos informa de la verdadera situación? Me parece un poco absurdo, llevado a los extremos sería como si un forofo de Al Rojo Vivo nos explicará la crisis económica mundial en lugar de un Economista, o si un drogadicto de metanfetaminas nos hablara de las propiedades de los enlaces químicos de esta droga en lugar de un Químico. ¿A cuál de los dos creerían?

* Si algún científico o ecologista se han sentido ofendidos por el retrato estereotipado de arriba pido disculpas, no es más que un recurso gráfico para expresar el contenido de esta entrada. Se da por hecho que ni todos los científicos ni todos lo ecologistas son como se retrata más arriba.

“Qi…” (1ª Parte)

La traducción de Qi (también conocido como Chi o Ki) es energía, no es una cosa de películas, cómics o juegos de rol, es aquella base común a todas las cosas del universo, es “aquella energía desconocida”. El Qi es invisible al ojo humano (para algunos) pero puede sentirse como una sensación de calor o de hormigueo, y sigue unos caminos determinados por dentro del cuerpo. Estos caminos establecidos son los meridianos, formados por 8 vasos, 12 canales y más de 300 cavidades que conectan las diferentes partes del cuerpo.

En esta entrada no entraremos a debatir si el tema del Qi es ciencia, pseudociencia o esoterismo, en cualquier lugar yo no soy quién para poner en duda algo que ya usaban durante la Dinastía Shang (1766-1123 a.C.). Hacia el año 1034 ya se había establecido un mapa de acupuntura completa, el cual ha podido ser  corroborado por la tecnología actual. En cualquier lugar, entre las ciencias, el éxito de las nuevas terapias alternativas en occidente y el acceso a la información de diferentes culturas gracias a internet parece que el Qi no es cosa de magia.

El Qi es la energía o fuerza vital que llena el universo. Al igual que el agua el Qi fluye desde las zonas de potencial superior a las zonas de potencial inferior, de esta forma se equilibra de forma natural. Si el agua turbia se deja en reposo, la arena se asentará en el fondo, dejando la superficie clara y tranquila, pero si se agita el agua toda la arena volverá a subir y se enturbiará el agua, lo mismo ocurre con las emociones y la fuerza, todo debe estar tranquilo.

El Qi es fácil de notar, de descubrir y de aprovechar, hoy en día con internet tenemos a nuestra disposición todo tipo de ejercicios de Chi Kung y de Tai Chi excelentes para entrar en este mundo de energía. Para los artistas marciales es muy importante su aplicación pero para los que no lo son también, el control del Qi te permite y te ayuda a mantenerte en buena forma y con buena salud física y mental.

Fuentes: “La raíz del Chi Kung Chino” (Dr.Yang & Jwing Ming) y “Taijiquan” (Maestro Liang Shou-Yu & Wu Wen-Ching)

“Entrelazamiento Cuántico” (Zeilinger et. al.)

Hace cerca de 1 mes leía la noticia de que habían conseguido demostrar experimentalmente que actos en el futuro podían ocasionar cambios en el pasado. Demostrar lo que se dice demostrar no lo han demostrado, o al menos desde mi punto de vista, pero si que han demostrado el entrelazamiento cuántico. ¿Raro? Mucho. Para empezar a explicar un poco de manera senzilla en que consiste el experimento es conveniente introducir un poco qué es el entrelazamiento cuántico. El entrelazamiento cuántico, descrito por Einstein, Rose y Podolsky en 1935, es la “cualidad” que permite que dos partículas puedan compartir la misma información y estar en contacto aunque físicamente estén separadas entre ellas por cualquier distancia imaginable por muy grande que sea.

El artículo, de Zeilinger et. al.,  fue publicado en la reviste Nature Physics el 22 de Abril y con corrección el 26 de Abril y se puede encontrar junto a muchos más artículos en la página web de la revista http://www.nature.com/nphys/index.html bajo el título “Experimental delayed-choice entanglement swapping”.

El experimento (simplificado) consiste en cojer dos pares de partículas [A y A’] y [B y B’]. A y A’ están entrelazadas entre ellas, al igual que B y B’, es decir, A y A’ contienen la misma información o “alma”, y al mismo tiempo B y B’ también comparten “alma” entre ellas. Una vez aquí un persona, digamos que se llama Alberto se lleva a Pekín la partícula A’, otra persona, llamada Erwin se lleva la partícula B’ a Barcelona, y por último una tercera persona, Ruth, se lleva a Nueva York las partículas A y B.Una vez en sus destinos Alberto y Erwin deciden medir sus partículas y supongamos, para simplificar, que los resultados son (+) para A’ y (-) para B’. Dos días más tarde (por poner una cantidad de tiempo cualquiera) Ruth decide entrelazar sus partículas A y B, que son (+) y (-) respectivamente  porque están entrelazadas con A’ y B’, y una vez entrelazadas A y B las mide y da un resultado (+) para las dos (A y B), pues bien, ahora viene la parte divertida, en el momento en que Ruth entrelaza A y B las partículas A’ y B’ toman la información de A y B (+), puesto que anteriormente estaban entrelazadas entre ellas. Y no solo eso es soprendente sino que según el artículo una vez se han entrelazado A y B la información de A’ y B’ en el pasado, es decir, dos días antes de que Ruth entrelazara A y B, las partículas A’ y B’ cambian instantáneamente su información a (+) puesto que el entrelazamiento cuántico no sigue el modelo temporal lineal que nosotros percibimos día a día. Esta parte del efecto de actos del futuro repercutiendo en el pasado es bastante complejo de entender y de demostrar pero ahí está.

Mi intención no es poneros aquí pura ciencia sino facilitar la difusión y comprensión, si hay errores se agradecerán cualquier tipo de correcciones. Para más información sobre el artículo: http://www.nature.com/nphys/journal/v8/n6/full/nphys2294.html

“Aquello que llamamos Átomo” Parte I

Su historia, según las escrituras, comienza en la Antigua Grecia, allá por el siglo V a.C., fruto de las ideas de Leucipo y Demócrito, quienes sin medios tecnológicos como los de hoy en día se vieron obligados a idear el atomicismo para poder explicar la realidad que veían sus ojos. Tras largas horas de observación, meditación, razonamiento e imaginación llegaron a la conclusión de que debía existir algo que formaba todo…a ese algo lo llamaron átomo.

Leucipo y Demócrito

Según ellos los átomos debían ser aquellos pequeños bloques que constituyen la materia, para ello debían ser eternos, indivisibles, homogéneos e invisibles. Los átomos se diferenciaban entre ellos según su forma y su tamaño y las propiedades que adquiere la materia dependía de las diferentes agrupaciones de los átomos. Estas eran las bases de una teoría atomicista mucho más elaborada que ha ido evolucionando a lo largo de la historia.

Hace  2.500 años ya se empezaba a sembrar una idea que hoy en día aún estamos empezando a entender.  El concepto de átomo ha ido evolucionando a lo largo de los años derivando en algo diferente a lo que proponían los antiguos pensadores griegos, pero la idea que esconde la palabra átomo sigue siendo la misma. Hoy en día todos saben que el átomo está formado por electrones, protones y neutrones pero veremos que la cosa se ha ido complicando con el tiempo.

En la evolución del concepto destacan siempre 2 modelos atómicos incorrectos: el de Thomson y el de Rutherford.

Thomson (izquierda) y Rutherford (derecha)

En el de Thomson el átomo es una masa que contiene los electrones y los protones , en cambio en el de Rutherford se observa un pequeño núcleo y los electrones girando alrededor. Rutherford consiguió llegar a la conclusión de que el átomo estaba prácticamente vacío (aprox. 99,9%) y con los electrones alrededor del núcleo mediante un experimento, ahora famoso, en el que disparaba un haz de partículas y éstas se desviaban y/o atravesaban la materia. Poco después con los grandes avances que se daban en el ámbito de las teorías ondulatorias o cuánticas a manos de gente como Heisenberg, Einstein, Scrhödinger…se propone, a manos de Scrhödinger, un modelo en que los electrones no van girando sino que más bien dependen de una probabilidad.¿Extraño? Sí. Es decir, el electrón ni está allí ni deja de estar allí, simplemente se define una función de onda (una fórmula matemática) que da la probabilidad de que se encuentre vibrando allí o no.

Hoy en día gracias a las nuevas tecnologías (recomiendo ver imágenes tomadas con microscopio de electrones) se ha conseguido ver todo aquello que antes solo se podía imaginar o teorizar pero aún así seguimos sin saber exactamente cómo es el átomo. Lo que sí sabemos es que es muchísimo más complejo que unas pelotas de protones, electrones y neutrones. Pero antes de entrar más en el átomo propongo un ejercicio mental muy simple, consiste en imaginarse La Tierra vista desde el espacio exterior e ir avanzando hasta que no puedas más, te vas acercando viendo los continentes, los seres vivos de mayor tamaño, insectos en el suelo, microbios y bacterias, células, partículas, átomos…Ahora ya estamos dentro de la realidad fractal de la materia. Una vez estamos en el átomo volvemos a empezar, aquellos protones, electrones y neutrones que pensábamos que estaban al final de la cadena no son más que otra escala de la realidad más, no son más que la corteza, resulta que aún son más divisibles. Parece ser que más allá están los quarks, los leptones, bosones, resulta que hay materia y antimateria, que para cada partícula hay una anti-partícula correspondiente… pero éstos son temas para tratar en la 2ª Parte, pero parece que lo que ahora llamamos átomo no es lo que en su día definían Leucipo y Demócrito, quienes concibieron el átomo como aquella partícula elemental última que es formadora de todas las demás, aquella partícula “divina” indivisible, algo que desde luego sí sabemos que NO es el átomo que nosotros conocemos.

“El hombre es la medida de todas las cosas”

Ciencia es un ámbito muy amplio, aquí no solo caben la astrofísica y la cuántica, también la biología (fisiología, zoología, botánica, bioquímica, biofísica…), la química, la ecología (importante saber diferenciar entre ecologistas y ecólogos), la física, geología, hidrogeología…y todas las demás ramas que ahora no soy capaz de plasmar. Aquí se irán promoviendo conocimientos curiosos e interesantes de las nuevas, y no tan nuevas, teorías revolucionarias de la ciencia. Este apartado, como también algunos de los otros, se verá complementado por la información que incluya en la categoría de Documentales en la que haré referencia a algunos de los temas tratados en las diferentes categorías. También se verá complementado con artículos de la categoría de Ocultismo, en la que cabrán aspectos científicos no demostrados o basados en pseudociencia.